El Consejo Regional de Transparencia y Buen Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado un varapalo contundente a quienes intentaron sembrar dudas y sospechas infundadas sobre la gestión del anterior alcalde de Pepino, Inocencio Gil Resino, hasta el punto de presentar una moción de censura que supuso su cese como regidor municipal de esta localidad toledana.
Mediante su Decreto de fecha 22 de octubre de 2025, el Consejo Regional de Transparencia y Buen Gobierno de Castilla-La Mancha ha resuelto inadmitir y archivar la denuncia presentada por supuestos delitos de falsificación documental y manipulación del registro municipal, y si bien la misma no entra al fondo de asunto sobre estas concretas cuestiones atribuidas a la secretaria municipal, al ser asuntos pertenecientes a otra jurisdicción, el Consejo sí rechaza de forma expresa la pretensión de acceder de manera directa e indiscriminada a los sistemas informáticos municipales, recordando algo elemental que algunos parecen olvidar interesadamente: el derecho de acceso a la información pública no está por encima de la ley, debe respetar la protección de datos, la seguridad informática y la correcta custodia de la documentación pública.
El Ayuntamiento, tal y como subraya el propio Consejo, solo está obligado a facilitar copias o informes concretos, nunca contraseñas ni accesos generales a sus sistemas, por todo lo que resuelve inadmitir la denuncia confirmando la legalidad de las actuaciones dictadas en materia de acceso a información por anterior alcalde de Pepino, Inocencio Gil.
Hay que recordar que los concejales firmantes de la moción de censura justificaron en sucesivos comunicados la necesidad de interponer la misma por la falta de transparencia del regidor municipal en el acceso a la contabilidad municipal y los aplicativos informáticos de facturación electrónica, con la finalidad de evidenciar presuntas irregularidades, cuestión que ahora se ha demostrado absolutamente falsa, evidenciando a juicio del ex alcalde pepinero, que “no existía base alguna para sostener tales acusaciones, tratándose de una denuncia falsa de los concejales ante aquel Organismo autonómico para tratar de justificar las falsedades en las que se basó la moción de censura”.
Esta resolución desmonta la estrategia de mentiras y manipulación llevada a cabo para justificar un cambio de regidor que nunca debía de haberse producido y que solo buscaba dañar la imagen y el honor de quienes han ejercido sus responsabilidades con rigor y legalidad, todo para justificar una moción para llegar al Gobierno municipal contra la voluntad de los electores.
Tras esta resolución queda acreditado que, si los proponentes de la moción de censura hubieran esperado a la resolución del Consejo de Transparencia, evidenciando que no hubo falta de transparencia ninguna, la moción de censura podría no haberse llevado a cabo.
En este sentido, Inocencio Gil ha agradecido públicamente el apoyo recibido y ha reafirmado su compromiso con la transparencia, el buen gobierno y el respeto escrupuloso a la legalidad, valores que han sido avalados por el máximo órgano regional en materia de transparencia, mostrándose además convencido de que la verdad es una cuestión que termina imponiéndose.



